Para poder iniciar el estudio de lo que se puede o debe considerar como Innovación Social debemos de empezar desmembrando la expresión y concretar cada una de las palabras que la componen para ver lo que aportan al total.
Así, definiendo en primer lugar a la Innovación, literalmente hay que considerarla como "novedad" o "renovación". En el uso coloquial y general, el concepto se utiliza de manera inespecífica en el sentido de nuevas ideas e inventos para la implementación económica.
El adjetivo Social, lo podemos delimitar como aquella característica de los seres humanos que se refiere a la interacción y la coexistencia colectiva indepen-dientemente de si la misma es voluntaria o involuntaria. En el ámbito económico en España se ha dictado una ley de Economía social Ley 5/2011 que la define como conjunto de las actividades económicas y empresariales, que en el ámbito privado llevan a cabo aquellas entidades que persiguen el interés colectivo de sus integrantes, bien el interés general económico o social o ambos.
Después de definir ambos términos de la expresión, hay que enlazarlos y atrevernos a definir la Innovación social, y digo atrevernos porque creo que es un concepto tan amplio y con tantas posibilidades que es imposible abordarlo de una manera unitaria en el ámbito económico.
Según la Wikipedia, se puede considerar como el proceso de creación, imposición y difusión de nuevas prácticas sociales en áreas muy diferentes de la sociedad. Así en la investigación sobre innovación, se habla de cómo innovaciones técnicas surgen de innovaciones sociales y al revés, el término se refiere a innovaciones que tienen una relación directa con la búsqueda de soluciones para problemas y desafíos de la sociedad. Estas soluciones a menudo tienen que ver con nuevas formas de comunicación y cooperación.
Actualmente, las innovaciones sociales están adquiriendo una creciente importancia como concepto central para las teorías de la sociedad y para la política. Prueba de ello es que cada vez más, administraciones públicas se involucran con diferentes entidades para profundizar sobre este punto, siendo un concepto íntimamente relacionado a la economía social, también llamado tercer sector, o economía solidaria. Designando, nuestro país una parte de la economía estatal de sector público así como de la economía privada, a la realidad social dentro del sector no lucrativo en España, buscando hacer un mundo más justo, con una mejor calidad de vida de los ciudadan@s y aportando soluciones a los problemas del mundo globalizado generando conocimiento y formando a las personas.
Entonces para poder entender la Innovación Social , tenemos que tomar como punto de partida la actitud de las personas hacia la actualidad y la realidad, pues la innovación supone crear un valor añadido o una novedad sustancial en un ámbito pero llevado a cabo desde la unión y la coordinación, pasando del individualismo en que nos encontramos al cooperativismo de los grupos, por lo que es indispensable que las personas que lo conforman tengan sentimientos, actitudes e ideas compartidas. La complementariedad consigue que las personas se enriquezcan con la aportación de los demás, desarrollen su conocimiento y, por lo tanto, trabajando hacia un mismo objetivo, creen ese valor adicional para los clientes y para ellos mismos.
Así pues, con el paso de los tiempos y de las diferentes circunstancias económicas que se están viviendo en la actualidad, la Innovación social se ha convertido y se convertirá en un concepto de uso cada vez más frecuente, consolidándose la idea de que debe resultar un factor clave para mejorar la competitividad. Este factor debe ser tenido en cuenta y aplicarse a todos los sectores, empresas, institutos, instituciones y organismos, ya sean subvencionados, públicos o privados, donde la vinculación y el compromiso con la innovación social resultará esencial para el desarrollo de los estados o sociedades en busca del bienestar y la eficiencia social.
Pero no nos podemos olvidar que todas estas vertientes y caracteres del término se tienen que completar, como no puede ser de otra manera, con las iniciativas originales, las aplicaciones, avances y cambios tecnológicos, la participación ciudadana en los aspectos públicos y privados y por supuesto con el uso de las llamadas redes sociales, que han cambiado la forma de relacionarnos, comunicarnos y comportarnos; la innovación social no podría considerarse como tal si no existiera una red que hace que todas las redes existentes al respecto, se interrelacionen, se pongan en marcha y cooperen en busca de resultados y beneficios.
Concluyendo este pequeño viaje por la Innovación Social, y a modo de conclusión se puede determinar que es un término muy amplio, que en la actualidad está latente en el ámbito empresarial, político, económico y social, con el que se pretende afrontar o enfocar de una forma distinta las presentes y crecientes dificultades.